Amapola Bistró es un restaurante y lugar de eventos ubicado en la colina de Turi, en medio de un bosque de eucaliptos, sobre un gran barranco con la ciudad a sus pies.
Se trata de la rehabilitación de un espacio de la galería-taller de Eduardo Vega, que se aprovecha de la estructura preexistente para levantarse a nivel de la vía, facilitando el acceso al público, y a través de una operación de reforzamiento de la misma se consigue volar por delante de la fachada original.

Desde el vestibulo se pretende una relación simbólica y literal con la galería de Eduardo Vega mediante un mural del propio artista, y abriéndose hacia la derecha para apreciar la propiedad en su conjunto.

Las zonas de servicio se ubican hacia la vía por debajo del vestíbulo, de tal modo que el salón multifuncional se abra por completo hacia las visuales que ofrece la ubicación del proyecto. Por delante del salón de frente a la vista se sitúa una terraza; ambas se cubren por una gran bóveda que unifica el interior y exterior.

La forma abovedada de la cubierta incorpora el cielo dentro de la composición. El blanco y lo traslúcido refuerzan la relación con la bóveda celeste.

Al oeste enmarcamos una vista horizontal apaisada que captura las copas de los árboles dando la impresión que colgamos entre ellos; evitandonos percibir el ruido visual generado por la vía y otros elementos construidos.

Patio de conexión entre Amapola y galería